Un sábado en familia
Esa mañana nos acomodamos los cuatro en el Mercedes Benz, todos bien vestidos y alegres, íbamos mis hermanos, sus padres y yo, y así iniciamos ese sábado diferente que prometía aventuras. Mientras el papá conducía y la mamá cantaba himnos de alabanza junto a las niñas, yo iba atento a la conducción sin perder pista a los himnos, mis hermanas iban cantando, y mi hermano igual que yo, estaba con la mirada fija en como conducía su papá, veíamos todo durante el trayecto hasta llegar a nuestro destino, la iglesia adventista del 7mo día en El Paraíso. Nos divertíamos mucho los sábados, al menos yo lo disfrutaba porque no los acompañaba con regularidad, era una experiencia diferente cada vez que iba con ellos, ellos también se ponían felices cuando les acompañaba a la escuela sabática. Al finalizar los oficios de alabanza y agradecimiento a Dios nuestro señor, nos despediamos de los hermanos en Cristo e íbamos a almorzar con amigos o familiares, en verdad pasábamos una hermosa tard...
