Un sábado en familia
Esa mañana nos acomodamos los cuatro en el Mercedes Benz, todos bien vestidos y alegres, íbamos mis hermanos, sus padres y yo, y así iniciamos ese sábado diferente que prometía aventuras. Mientras el papá conducía y la mamá cantaba himnos de alabanza junto a las niñas, yo iba atento a la conducción sin perder pista a los himnos, mis hermanas iban cantando, y mi hermano igual que yo, estaba con la mirada fija en como conducía su papá, veíamos todo durante el trayecto hasta llegar a nuestro destino, la iglesia adventista del 7mo día en El Paraíso. Nos divertíamos mucho los sábados, al menos yo lo disfrutaba porque no los acompañaba con regularidad, era una experiencia diferente cada vez que iba con ellos, ellos también se ponían felices cuando les acompañaba a la escuela sabática. Al finalizar los oficios de alabanza y agradecimiento a Dios nuestro señor, nos despediamos de los hermanos en Cristo e íbamos a almorzar con amigos o familiares, en verdad pasábamos una hermosa tarde, llena de oraciones y momentos de tertulia familiar, eran momentos sumamente especiales para mí. En ocasiones al finalizar la tarde, íbamos al "Centro Comercial Ciudad Tamanaco", allí comíamos algo para luego retornar a la casa...
Hoy al recordar esos bellos momentos cuando los acompañaba los días sábados, me entra nostalgia y las lágrimas brotan de mis ojos y corren por mis mejillas, veo sus rostros y agradezco a Dios por haberlos vividos junto a ustedes.
Gracias señor César, querida señora Marietta, Daniel, Becky y Jenny, tenerlos junto a mi fue la mejor época de mi crecimiento y agradezco a Dios todos los días por poder haber vivido esos momentos junto a ustedes.
Hasta siempre mi querida Marietta ❤️

Comentarios
Publicar un comentario