Vivencias
VIVENCIAS
La tarde era tibia y los pájaros cantaban alborotados en su incesante
volar...
Veía al cielo mientras pensaba en lo majestuoso del universo y de
lo pequeño que me sentía ante la inmensidad de su presencia. Recordaba
pasajes de mi vida, y las aventuras, travesuras y castigos que había
vivido; era como quien ve una serie de televisión con sus capítulos
alternados. Trataba de imaginar que había sido de todos esos personajes
que formaron una vez parte importante de mi vida en diferentes etapas,
mis maestras, condiscípulos y vecinos de casa.
No es tarea fácil el
rememorar todo, algo se escapa siempre por aquí o por allá, sin embargo aquellos
momentos que marcaron un momento de mi vida afloraban. Una vez le
pregunte a mi papá como me habían sacado de una zanja, en la cual caí por accidente, y el me miró con cara de asombro y
me dijo, ¿Como te acuerdas de eso, si tan solo tenias 3 ó 4 años? Bueno así
como recuerdo ese momento he olvidado otros, pero basta una canción, un olor o una situación particular para que lleguen esos recuerdos a mi mente, y sino pongo cuidado se me escapan nuevamente.
He tenido muy buenos amigos con el transcurrir del tiempo, los vecinos con los que crecí, los amigos en la escuela, liceos, universidades y trabajos; en mayor o menor medida siempre dejamos vivencias en quien llega a nuestras vidas, y eso forma parte de la interconexión divina que todos poseemos, porque somos parte infinitesimal de ese todo.
En mi casa cuando era pequeño oían mucho las radionovelas de la época de los años 70; El Derecho de Nacer, Martín Valiente, Tamakún, y otras. Con esas emisiones radiales emitían comerciales como: Compre relojes Lanco y de en el Blanco, Brandy Martell con una música de ensoñación, y otros mas. Los locutores tenían la costumbre de nombrar sus programas radiales de una manera tal que se fijara en la mente del radioescucha, es así que nació en mi asociar las canciones por el programa y me pasó algo gracioso porque asocie una canción con el nombre de un programa radial y empezó a sonar la canción y una persona preguntó ¿Quién canta esa canción? y yo que ya la había escuchado le respondí de manera natural, ¡Son los tres ligaditos! jajajaja, resulta que no eran los tres ligaditos, eran los Diablos de España cantando, "Un Rayo de Sol", pero siempre el locutor empezaba la tanda de canciones así, "Y a continuación los tres ligaditos" y ponían a los Diablos, Los Darts de Venezuela y a Los Brincos de España, de pana que yo solo escuchaba la primera canción y asocié el nombre del programa con la canción; solo tenía 7 años.
Cuando trabajé en la C.A. Metro de Caracas, por allá en 1986, tuve muy gratos momentos y entre esos tantos uno que siempre recordaré con mucho cariño, debido a la camaradería que se formó entre el grupo de trabajo porque se rompió la etiqueta y expresábamos ideas sin miedo al que dirán, es así que surgió un equipo de trabajo dinámico y compenetrado. En esas reuniones de trabajo y en medio de un momento de relax laboral, hablábamos de música, familia y chistes, vimos que eramos fans de Yordano y Franco de Vita, compartíamos gustos parecidos en muchas cosas, entre comidas y bebidas; llegó el momento de los chistes y fue en ese momento cuando todos nos moríamos de la risa entre chiste y chiste, pero el momento del día llegó cuando al jefe, de tanto reír se le salió el puente de la boca, cayó en la mesa, rebotó en la misma y él con gran habilidad lo atrapó en el aire llevándolo a su boca de inmediato con una velocidad pasmosa, me sorprendió muchísimo ver que casi nadie se dio cuenta del asunto pero me reí con mas ganas después de eso, jajajajaja.
Son muchas y variadas mis vivencias; de niño, adolescente, adulto, como padre y esposo, y las iré recordando en este blog para dejar constancia de ellas y así compartirlas con quiera leerlas.
Como les decía antes, los pájaros pululaban de un árbol a otro mientras mis pensamientos volaban y las lagrimas brotaban de mis ojos, con un nudo en la garganta lloré y sentí que todos aquellos seres, bien recordados o no, y que sé están en ese hermoso cielo, bajaban hasta mi para abrazarme y decirme cuanto me querían.
Víctor Segundo Arias

Comentarios
Publicar un comentario